Mostrando entradas con la etiqueta cielo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cielo. Mostrar todas las entradas

9.1.14

PAN DEL CIELO

MANÁ PAN DEL CIELO
“Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo", Éx. 16:4. 
Dios habla a Moisés, no sólo porque era quien estaba a cargo, sino porque era un corazón sensible en el desierto (Recordemos que el sol endurece el barro, pero ablanda el hielo. A veces ante el difícil camino algunos corazones se endurecen, pero Moisés mantuvo un corazón sensible a Dios). Dios le dice a Moisés: “haré llover pan del cielo”, aunque eso nunca antes había ocurrido, aunque hacer llover en el desierto ya era difícil, y hacer llover pan era algo único y humanamente imposible, Moisés confió plenamente en las palabras del Señor. Es interesante tener en cuenta el pan en tiempos de Moisés, algunos alargados, redondos, de tamaño personal y familiar, de color café oscuro y claro, y él pudo imaginárselos así, pero el maná pan del cielo era “como semilla de culantro (cilantro), blanco, y su sabor como hojuelas con miel” (Éx. 16:31). Concluimos entonces que aunque Dios siempre hace lo que dice, no siempre lo hace como nos lo imaginamos.
Te invitamos a leer: NO RENUNCIES A TU MILAGRO. 

22.5.13

ALZA TUS OJOS AL CIELO.


Las cosas estaban difíciles, mi hijo estaba enfermo, en la empresa anunciaban despidos, y la oposición en el servicio a Dios no se hacía esperar. 

Pero al levantarme en la mañana pude ver un hermoso amanecer, pude mirar la belleza de las nubes y las montañas en el horizonte, entonces recordé que “su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles a través de la creación” y dije: Gracias, Señor Jesús, sé que todo está en tus manos, eres Dios todopoderoso. 

En esa certeza pude descansar, sé que mi Consolador, el Espíritu Santo me acompaña y ayuda, mora en mí, por tanto venceré. Por eso, alza tus ojos al cielo y mira cuán grande y poderoso es Dios.


.