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7.12.16

Decide Perdonar

Cuando el corazón humano está resentido puede abusar del poder o autoridad que se le delega, acerca de José Génesis 42:16-17 nos dice: “Enviad uno de vosotros, y traiga a vuestro hermano; y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faraón, que sois espías. Y los juntó en la cárcel por tres días”.

Para ese tiempo José era el gobernador de Egipto, la segunda persona con más autoridad en el imperio después del faraón. Podemos ver que es posible continuar viviendo, alcanzar muchos éxitos y metas significativas, y aun llegar a altas posiciones de autoridad con el corazón herido y resentido.


(Te invitamos a leer: Buscando la presencia de Dios.).


La Biblia nos enseña que José envió a sus hermanos a la cárcel por 3 días, aunque no habían desobedecido las leyes egipcias. Entonces no importa cuanta autoridad o unción llegues a tener, o cuanta prosperidad llegues a alcanzar, podemos cometer errores y equivocarnos, por eso debemos tener presente que estaremos aprendiendo continuamente y que el proceso de Dios continúa en nosotros cada día.

Por el resentimiento el corazón es incapaz de expresar el amor (esto lo vemos por ejemplo en Génesis 42:24 “Y José se apartó de ellos, y lloró: después volvió a ellos, y les habló, y tomó de entre ellos a Simeón, y lo aprisionó a vista de ellos”. 

Eran sus hermanos, instrumentos para volver a su padre Jacob, la Biblia nos dice además que: “sus entrañas se conmovieron… se contuvo”, José lloraba cuando estaba solo. Finalmente José perdonó a su hermanos y pudieron restaurar las relaciones familiares. Decide perdonar.  

(Te invitamos a leer: Deposita tu confianza en Dios. ). 

En muchas ocasiones las heridas logran impedir la manifestación del amor entre padres e hijos, entre esposos, etc. ¿Por qué ocurre esto? Quizá la persona se quiere mostrar “más fuerte”, o tal vez quiere “desquitarse”, a lo mejor desea que sientan el dolor que un día le hicieron sentir; entonces la falta de perdón genuina y la ausencia de sanidad en el corazón lastimado hace que la persona sea dura, áspera y soberbia.  

La Biblia nos enseña que es fundamental perdonar, ante el dolor por las heridas debemos ir al Señor Jesús quien sana el corazón humano. Con su ayuda y poder, es posible perdonar y sanar las relaciones familiares, debemos tener presente que Dios quiere la sanidad y salvación para las familias.

No podemos evitarlo las ofensas y heridas son parte del camino, pero el Señor Jesús nos manda a perdonar, el amor de Dios es la más poderosa arma contra las tinieblas. Perdonar es una decisión y esto trae libertad , restauración, sanidad y bendición.     


(Te invitamos a leer: Dios trae lo mejor para tu vida. ). 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (Decide perdonar).



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21.10.13

IMPORTANCIA DEL PERDON

En la escuela el tema del día era el resentimiento y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Ya en clase elegimos una papa por cada persona a la que guardábamos resentimiento y escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas. 

El ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas. Naturalmente la condición de las patatas se iba deteriorando con el tiempo. La molestia de llevar a cuestas esa bolsa en todo momento me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario, y como  desatendía cosas que eran más importantes para mí. 

Y entendí que todos tenemos papas pudriéndose en nuestra mochila, y que cuando me llenaba de resentimiento, aumentaba mi stress, no dormía bien y mi atención se dispersaba. La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas, pero que finalmente nos termina quitando la vida. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro, sin darnos cuenta que los beneficiados somos nosotros mismos... El perdón genera libertad, bendición, gozo, salud y longevidad.

"Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo", Efesios 4:32. 


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