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26.8.14

JOSUE Y EL HOMBRE CON UNA ESPADA


JOSUÉ Y EL HOMBRE CON UNA ESPADA

"Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? El respondió: No;  mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora" Josué 5:13-14. 

Josué tiene un encuentro con el Señor precisamente antes de las batallas en Canaán. El Señor se manifiesta como Príncipe del ejército de Dios para las batallas que ahora enfrentarían. Una vez más Dios se revela de acuerdo al momento por el que atravesamos, él viene a equiparnos y animarnos para enfrentar los nuevos desafíos. Dios le enseña a Josué que él no abandona a los suyos. 

Josué e Israel deben pasar por una transición, del Dios proveedor en el desierto al Dios de los ejércitos; de estar en la posición de recibir la provisión de Dios a batallar y conquistar la tierra prometida. De igual manera el creyente debe transicionar de sólo esperar la provisión a conquistar los nuevos desafíos que Dios pone por delante, confiando en Su poder. 

La Biblia nos enseña que Dios nos lleva de gloria en gloria, él conduce nuestra vida hacia lo nuevo, él ha estado con nosotros y seguirá ayudándonos, su provisión y protección no nos ha faltado, ni nos faltará, él nos conduce hacia Su voluntad, no desmayes, fortalécete en Su palabra, porque fiel es el que prometió.

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Autor: Pastor Gonzalo Sanabria A. 

22.11.13

SANSON EL HOMBRE FUERTE

SANSÓN EL HOMBRE FUERTE
“Y la mujer dio a luz un hijo, y le puso por nombre Sansón. Y el niño creció, y Jehová lo bendijo”, Jueces 13:24.
Por revelación de Dios, Manoa y su esposa estéril se enteran que ella quedará embarazada, y su hijo será un instrumento de Dios para comenzar a salvar a Israel de la opresión filistea. Vemos también casos como el profeta Jeremías, como Juan el bautista, en fin todos nosotros, porque somos un propósito de Dios “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él” (Ef. 1:4), por eso Sansón nació en el tiempo de Dios, en la familia que le correspondía, en la nación donde Dios lo requería. Lamentablemente Sansón descuidó su verdadera fuerza: la consagración (ése era el fundamento de su fuerza). Sansón era nazareo (Jue. 13:5). La palabra nazareo significa: apartado, consagrado, príncipe, corona, eran dedicados a Dios y a su servicio… también implicaba abstención, pues no tomaban vino, ni sidra, no podían comer “cosa inmunda”, es decir los animales no permitidos por la Ley. Sin duda, éste término nos hace reflexionar que tan consagrados estamos a nuestro Dios en un mundo como el de hoy. Recordemos que los planes de Dios son grandes, y él requiere de sus hijos disposición y compromiso. 
Te invitamos a leer: EL SACERDOCIO LEVÍTICO.