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14.9.14

VICTORIA A TRAVES DE LA ADORACION

VICTORIA A TRAVÉS DE LA ADORACIÓN
"Y David subió la cuesta de los Olivos; y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenía consigo cubrió cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían". 2 Samuel 15:30.

Absalón se rebela contra su padre el rey David. Queriendo evitar el derramamiento de sangre David abandona la ciudad. La estrategia del rey David ante la batalla, fue la adoración, fue buscar a Dios. Sube a los olivos. Llamado el monte de los olivos por la abundancia de éstos allí. Requiere esfuerzo subir. 

El árbol de olivo simboliza fortaleza, abrigo y bendición. El monte de los olivos fue un lugar preferido por Jesús, allí enseñaba a sus discípulos (revelación), allí oraba (comunión), allí se fortaleció en oración (renovación) para ir a la cruz. 

Es interesante cómo subía el rey David: “llorando” indica el dolor de su corazón por la traición de su hijo, y las consecuencias de ésta batalla, “con la cabeza cubierta”, “con los pies descalzos” como los prisioneros de guerra, “Todos iban llorando mientras subían” a veces toca subir así, a veces los nuevos niveles que Dios tiene para nosotros están precedidos de un difícil ascenso. El rey David se entrega a la adoración (Vrs. 32). 

“…David llegó a la cumbre del monte para adorar allí a Dios, he aquí Husai arquita le salió al encuentro…”. La Biblia nos enseña esto una y otra vez: fortalezcamos nuestras fuerzas adorando al Señor, contemplemos Su grandeza, en vez de detenernos a mirar los problemas. Finalmente Dios le da la victoria a David, pues cuando adoramos Dios se hace grande en nuestra dificultad.

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Autor: Pastor Gonzalo Sanabria A. 

5.7.13

UN ALTAR DE ADORACION (EL-BET-EL)

Un día Jacob edificó un altar a Dios, y esto implica trabajo y esfuerzo. El altar es símbolo de la adoración a Dios y la comunión con él. Debemos reconocer que la comunión con Dios demanda de nosotros perseverancia, expectativa y una continua pasión por el Señor, pues es algo que no se construye de la noche a la mañana (requiere tiempo), ni es el resultado de un accidente...  

Años atrás Jacob había estado en éste mismo lugar y había tenido un encuentro con Dios y llamó a ese lugar: Bet-el, que significa casa de Dios, impresionado por el poder de Dios, pero ahora Jacob vuelve al mismo lugar y lo llama El-bet-el, que significa el Dios de la casa de Dios, ahora ya no está impresionado por Sus obras, ni por Su casa, sino por el Dios que hace las obras, el Dios que habita la casa, ahora conoce más a Dios, su amor, su fidelidad, su cuidado y protección.

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