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5.12.16

Dios Nos Fortalece Mediante su Palabra

Es muy interesante ver que la Escritura relaciona la obra del Espíritu Santo de Dios con ríos de agua viva, según Juan 7:38-39 “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu Santo que habían de recibir los que creyesen en Él”.

También la Biblia asemeja el poder de la Palabra de Dios con la vida que genera el agua, Salmo 1:1-3 “El piadoso que se deleita en la ley de Jehová y en ella medita de día y de noche será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará”.

Vemos pues que Dios produce vida y renovación a través de su Espíritu y de su palabra.  El agua produce vida al desierto. La tierra árida y seca es vivificada por el agua, del mismo modo el corazón del cristiano es vivificado cuando puede beber del agua de la vida en Cristo. Dios nos fortalece mediante su palabra. 

Debemos tener en cuenta que a través de la lectura y estudio del libro de la ley en varias ocasiones el pueblo hebreo se volvió a Dios y el culto fue restaurado, podemos considerar por ejemplo lo ocurrido en tiempos de Esdras 8:2-6

“Y Esdras el sacerdote, trajo la ley delante de la congregación… Y leyó en el libro delante de la plaza… desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y entendidos; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley. Y Esdras el escriba estaba sobre un púlpito de madera… abrió, pues, Esdras el libro a ojos de todo el pueblo y todos estaban atentos… Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron, y adoraron a Jehová con el rostro a tierra”

Debemos destacar y reflexionar en varias expresiones aquí:  

a) “desde el alba hasta el mediodía” Nehemías 8:2-3 (esto es cinco o seis horas).
b) “sobre un pulpito de madera” Versículo 4, nos habla de valoración y prioridad.
c) “estaban atentos” Versículo 5, destaca la reverencia y compromiso.
d) “se humillaron y adoraron” Versículo 6, y es que cuando Dios habla nuestro corazón se postra ante su amor y poder.  

Entonces podemos concluir que la adoración en línea con la Palabra del Señor genera arrepentimiento, Nehemías 8:7-9 y nos conduce al gozo en Dios. El texto bíblico nos enseña que ellos se gozaron por el perdón del Señor, y por haber comprendido las palabras de la ley de Dios.  

La adoración nos conduce a nuevos niveles de revelación, ellos recordaron cosas que habían dejado de hacer, como por ejemplo la fiesta de los tabernáculos, y por eso experimentaron “gran alegría” que hacía 800 años no tenían, Nehemías 8:16-17.

Podemos decir que adorar también es reconocer la maldad y arrepentirnos ante Dios, adorar es además reconocer que morimos de sed sin la presencia del Señor, es rendir el corazón a la Palabra divina, es volverse a Dios y reconocer su poder y santidad. Adorar es regocijarnos pues no hay otro Dios como el nuestro.


Entonces acerquémonos a la presencia del Señor y de él saldrá agua de vida para todo el que tiene sed de justicia y será como árbol que reverdecerá y florecerá llevando abundante fruto.  

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (Dios nos fortalece mediante su palabra).




4.12.16

La Palabra de Dios es Alimento Espiritual

La Escritura nos enseña que cuando el pueblo hebreo vuelve del cautiverio babilónico se dedican a la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén. Se adjudica la restauración del templo a Zorobabel y a Josué, la reconstrucción de los muros a Nehemías, y la restauración del culto a Dios y la lectura y práctica de la ley a Esdras.  

La historia y tradición hebrea enseña que Esdras sabía de memoria la ley de Moisés, ocupó el lugar como sumo sacerdote y sobre él recaía la autoridad civil y religiosa por orden del rey Artajerjes. El Señor ayudó a Esdras de manera maravillosa. Esto nos recuerda que cuando hacemos lo que Dios nos ha llamado a hacer contaremos siempre con su respaldo y bendición. Consideramos el siguiente pasaje de la Biblia:   

Nehemías 8:1-3 “y se juntó todo el pueblo como un solo hombre delante de la puerta de las Aguas, y dijeron a Esdras el escriba que trajese el libro de la ley de Moisés… Y trajo la ley delante de la congregación… Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía… y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley”.

Es muy importante ver que la palabra Esdras es un nombre que significa “Dios es ayuda”, él era un escriba y sacerdote muy capacitado en la ley del Señor. El pasaje nos dice que estaba Israel unido en la puerta de las Aguas para oír la lectura de la palabra del Señor. La palabra de Dios es alimento espiritual.  

Vemos que después del cautiverio en Babilonia los muros que se reconstruyeron tenían diez puertas, algunos de sus nombres eran: “la puerta de las ovejas, la de los pescados, la de los caballos” y cada una de ellas con sus propias características, y aquí se hace mención a la de las Aguas, algunos enseñan que estaba ubicada cerca un manantial de aguas llamado “Gihón” y que por allí entraban las aguas al templo de la ciudad.


Esta relación nos recuerda que la palabra de Dios es viva y eficaz, ella es como el agua que vivifica el corazón seco. Es alimento que fortalece al hijo de Dios y renueva el corazón cansado. Es vital acercarnos a la palabra de Dios y beber de la revelación que nos da el Espíritu Santo y así seremos como “arboles plantados junto a corrientes de agua que dan su fruto en su tiempo, su hoja no cae y todo lo que hacen prosperará”. 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (La palabra de Dios es alimento espiritual).