jueves, 29 de diciembre de 2016

Dios Responde Nuestras Oraciones

El ser humano se cansa, enfrenta el temor y el desánimo ante las crisis, ante la traición, el menosprecio y las palabras malsanas. El servicio al Señor se encuentra con el rechazo, la incomprensión, y otras veces en el caminar aparece el desánimo; sin embargo ten presente la palabra de Dios que nos dice: “no temas, yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” (Génesis 15:1). Dios es fiel, él responde nuestras oraciones. 

Veamos por ejemplo el caso del sacerdote Zacarías, padre de Juan bautista: Lucas 1:8-9 “Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor”.

Debemos tener presente una verdad: Es un gran privilegio servir al Rey de reyes. A la luz del texto bíblico de hoy podemos resaltar varias expresiones respecto al servicio que prestamos a nuestro buen Dios:

a)  “Ejerciendo el sacerdocio”:

Vemos que Zacarías era un hombre de edad avanzada, y tenía preguntas sin respuesta (como por ejemplo: ¿por qué el Señor no me dio un hijo?) continuaba sirviendo a Dios y su edad avanzada no era un estorbo para servir al Señor en el santuario.  

b)  “Le tocó en suerte”:

En aquel tiempo habían miles los sacerdotes que dispuesto para servir en el templo, y tal vez por eso sólo una vez en su vida podían ser elegidos para servir. Zacarías nunca había tenido ese privilegio, pero ahora tendría esa oportunidad, también vemos nunca había murmurado quejándose por su condición (él era un levita que servía al Señor y no tenía hijo por la esterilidad de su esposa, pero no acusó ni condenó a Elisabet por esto, y tampoco murmuró contra el Señor).  

c)   “Ofrecer el incienso”:

El incienso en la Biblia representa oración y adoración, es símbolo de lo que presentamos u ofrecemos al Señor. Aquí el término “ofrecer” nos hace pensar, pues Zacarías a pesar de todas sus dificultades está adorando y sirviendo al Señor, aunque las cosas en su matrimonio no marchaban como el esperaba, él adora y bendice a Dios. Zacarías no renunció al llamado del Señor.  

d)  “Entrando en el santuario”:


Esto representa entrar en la presencia de Dios, indica el anhelo por alcanzar la revelación de su voluntad y conocer los tiempos, esto nos habla de acercarnos al Señor. Cuando no comprendemos lo que sucede, cuando aparece el cansancio o las dificultades, es cuando debemos ir a la presencia de Dios, sólo en él hallaremos fortaleza y dirección. No te apresures a renunciar, corre a la presencia de Dios y él te fortalecerá y guiará.       

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (Dios responde nuestras oraciones).

Te invitamos a leer: "DIOS ACTUARÁ A TU FAVOR". 




sábado, 24 de diciembre de 2016

Dios Cumple lo que promete

Dios es fiel, aunque a veces la duda puede venir con fuerza contra nuestra mente. Sin embargo debemos tener presente él ha prometido estar con nosotros hasta el fin del mundo. Consideremos por ejemplo la fidelidad de Dios al cumplir la promesa a Abram y a Sara:  

Nos dice la Biblia: “Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho” Génesis 21:1-2.

Que honor tan especial y grande el de Sara pues “Dios la visitó”, Dios mismo vino a ella. Hoy día los cristianos somos templo o casa del Espíritu Santo, y es necesario anhelar mucho más que una “visita”, es fundamental que procuremos una relación profunda y constante con el Espíritu de Dios.

Es muy importante que deseemos estar con el bendito Consolador, tanto como él mismo desea estar con cada uno de nosotros, podemos recordar aquí las palabras del apóstol Santiago: “¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” (Santiago 4:5), lamentablemente pienso que por muchas razones o excusas ese deseo del Espíritu Santo es correspondido a medias.                

El pasaje bíblico nos enseña que el Señor hizo “como había dicho… como había hablado”, él lo había prometido y lo cumplió fielmente. Todos nosotros seguramente hemos experimentado en nuestra vida momentos de decepción, frustración, tristeza o dolor ante el incumplimiento de promesas que otras personas nos han hecho; pero ten presente que en cuanto a las promesas de Dios, podemos descansar y estar tranquilos, pues él no miente, nunca falla, él cumple sus promesas, es decir en él no hay el más mínimo margen de error, Dios cumple lo que promete. 

Aunque a veces veamos las situaciones difíciles y contrarias, aunque nuestra mente nos diga que no es posible y otros digan que es una fantasía, sí Dios lo dijo, él lo hará. Entonces persevera, él es fiel a su palabra, él no te miente y no te decepcionará. Él hará como lo ha dicho. 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (Dios cumple lo que promete).

Te invitamos a leer: "LIBRES PARA DIOS". 



miércoles, 21 de diciembre de 2016

Mi Escudo y Proteccion es Dios

Mi escudo y protección es Dios. Los temores aparecen en cualquier momento de la vida y se requiere fortalecernos en la fe, pues precisamente el miedo procura derribar la fe del cristiano e impedir así su avance…

Génesis 15:1 “Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande”.

El Señor le explica a Abram porque razón no debe tener miedo: “yo soy tu escudo”, podemos decir algo así como: “aunque no tengas ejércitos como ellos, ten presente yo soy tu ejército” o también podemos considerar: “aunque no tengas corona real como ellos, yo soy tu corona, poder y gloria”.

El término escudo aquí es traducido de una palabra hebrea que además significa: defensa, arma, protección. Entonces esto era Dios para Abram (y por supuesto también para cada uno de sus hijos, él también es nuestro Dios y él no cambia, él nos defiende).             

El pasaje también nos deja ver una promesa: “tu galardón será sobremanera grande”. Al considerar  la Biblia vemos que el Señor anima a sus hijos (esto es ejemplo que los padres debemos imitar), y lo hace de diferentes maneras, en éste caso en particular Dios promete un “gran galardón” que traducido desde el hebreo significa: “multiplicación de la recompensa” o “gran salario”. Dios bendice el corazón fiel.  

En el versículo dieciocho nos dice: “Dios hace un pacto con Abram, diciendo: a tu descendencia daré esta tierra”, vemos entonces que las bendiciones, galardones y recompensas que el Señor envía, no sólo son para nosotros sino también para nuestra descendencia. El Señor también tiene en cuenta a las familias.  

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (Mi escudo y protección es Dios).

Te invitamos a leer: "DIOS NO SE EQUIVOCA". 


               

domingo, 18 de diciembre de 2016

No desmayes, Dios es mas Fuerte

Es muy importante para nuestra vida asimilar la voluntad divina. La Biblia nos dice en Hechos 16:6-10 “les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia… intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió… y cuando tuvo la visión dieron por cierto que Dios los enviaba a Macedonia”.

No desmayes, Dios es más fuerte. 

Vemos en el capítulo anterior que Pablo y Bernabé aunque han caminado en el ministerio juntos deciden separarse, y qué fue lo que hizo Pablo, él no renegó, ni se quedó frustrado y llorando, más bien permitió que el Señor dirigiera su camino, y en esa dirección divina logró fundar varias iglesias, como fueron las iglesias de Filipos, Tesalónica, Corinto, Éfeso, entre otras congregaciones.    
  
Podemos ver entonces que un fracaso o momento crítico en la vida debe servirnos para rectificar, buscar la fortaleza y dirección de Dios, también debemos aprovechar esto para crecer en nuestra fe y madurar en el carácter como hijos de Dios que muestran a Cristo.  
           
La Biblia también nos enseña que el profeta Elías oró en siete ocasiones por lluvia, hasta que ésta llegó. La historia nos enseña que Tomás alba Edison miles de bombillas quemó antes de prender la primera. La perseverancia es una característica de aquellos que alcanzan metas significativas.  

Cualidades de un vencedor:

No se permitas que el miedo te limite, 2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.  

Depende del Señor y lleva todas sus necesidades ante él, 1 Pedro 5:7 “echando toda vuestra ansiedad sobre él,  porque él tiene cuidado de vosotros”.

Si ha llegado el fracaso a tu vida, no te quedes en el suelo, reflexiona y levántate.

Procura la sabiduría del Señor para identificar los errores propios, antes de juzgar y condenar a los demás.  

Ten siempre presente que “los hijos de Dios no fuimos destinados para fracasar, sino para ser más que vencedores en Cristo”.             
       
Por todo esto debemos ser conscientes de la realidad de las dificultades y obstáculos, pero también tener presente que el Señor ha prometido ayudarnos, él nos fortalece y ayuda.


Veamos la dificultad cómo una maravillosa oportunidad para crecer, para conocer más a nuestro Dios y su poder. Debemos creer y apropiarnos de una verdad: Dios nos ha llamado a la victoria con él. 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (No desmayes, Dios es más fuerte).




viernes, 9 de diciembre de 2016

No te Desanimes Dios Restaura

No te desanimes, el Señor restaura. La Biblia presenta también a Dios como alfarero en relación con la obra que hace en cada uno de nosotros. El alfarero sabe muy bien su oficio y el uso de sus herramientas. 

En casa del alfarero podemos hallar instrumentos como la rueda, el barro, los hierrillos y desbastadores, elementos usados para formar la vasija, quitar las asperezas que puedan haber y pulir los detalles del material, y por supuesto el horno el cual da la dureza apropiada y la estructura final al recipiente que se hace.  

El Señor espera de nosotros humildad, sometimiento y arrepentimiento sincero,  Jeremías 18:5-9 “Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo: ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel. En un instante hablaré acerca de una nación, o de un reino, para arrancar, y derribar, y destruir. Y si esta nación de la cual he hablado se vuelve de su maldad, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerle.  Y en un instante hablaré acerca de una nación y de un reino, para edificar y para plantar”.

Nuestro Dios es soberano, es bueno y justo. Sus poderosas manos son bondadosas conque tiene humildad de espíritu, y son manos fuertes con el que es de soberbio corazón. Llegado el tiempo en el que la vasija ha pasado por todo el proceso, el alfarero la pinta y decora, pues saldrá del taller a ocupar lugares de privilegio y participará de importantes eventos en la corte real.   

Del mismo modo nuestro Dios levanta sus vasijas a lugares de privilegio y bendición, depositando sus tesoros, por eso nos dice la Biblia que nosotros somos “vasijas de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de los hombres”. Por eso debemos tener presente que toda la gloria es del Señor.  
    

Alabado sea Dios, Alfarero Divino, quien tiene grandes planes con cada uno; en ciertas ocasiones estos planes sufren o son dañados. Pero Dios tiene el poder para restaurar, y ante un verdadero arrepentimiento levanta cada vida y hace mucho más de lo que esperamos. 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (No te desanimes Dios restaura).

Te invitamos a leer: "EL PLAN DE DIOS PREVALECERÁ". 



jueves, 8 de diciembre de 2016

Confia en las manos de Dios

CONFÍA EN LAS MANOS DE DIOS. La Biblia nos dice en Jeremías 18: 4a: “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano”. Debemos tener en cuenta que cuando el alfarero empieza su labor, ya está en su mente la vasija que diseñará. Podemos entonces concluir que el Señor ha planeado un diseño y propósito para cada una de nuestras vidas, desde antes de la fundación del mundo. Él es Arquitecto por excelencia.

En el proceso de elaboración de las vasijas podemos encontrarnos con corazones afectados, algunas vasijas quebradas, y en otras ocasiones soldados heridos. Por eso aunque el Señor tiene grandes proyectos y su amor por sus hijos es inmenso, a veces la vasija se echa a perder, por diversas circunstancias (dureza del material, impurezas, falta de consistencia, algunas piedras y objetos extraños, entre otros).

Podemos hacer referencia aquí a dones espirituales mal usados, líderes que se apartaron del camino del Señor, hermanos que caen y se estancan, resentimientos sin un verdadero perdón, otros se quedaron en el proceso, entre otras situaciones.

A pesar de todo esto el Señor Jesús tiene el poder para restaurar, nos dice la Escritura: “y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla” Jeremías 18:4b. Es muy interesante ver que el alfarero hace una vasija mejor y nueva, y  utiliza el mismo material, Dios no desecha a nadie. El Señor es bueno y poderoso. Siempre hará cosas mejores, su amor lo puede todo.

 Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (Confía en las manos de Dios).

Te invitamos a leer: "EL PLAN DE DIOS PREVALECERÁ"



Isaías 62:1-4

Por amor de Sion no callaré, Y por amor de Jerusalén no me estaré quieto, Hasta que salga su justicia como resplandor, Y su salvación se encienda como antorcha. Entonces verán las naciones tu justicia, Y todos los reyes tu gloria, Y te llamarán con un nombre nuevo, Que la boca del SEÑOR determinará. Serás también corona de hermosura en la mano del SEÑOR, Y diadema real en la palma de tu Dios. Nunca más se dirá de ti: "Abandonada," Ni de tu tierra se dirá jamás: "Desolada;" Sino que se te llamará: "Mi deleite está en ella," Y a tu tierra: "Prometida." Porque en ti se deleita el SEÑOR”.

Dios Ensename a Hacer tu Voluntad

DIOS ENSÉÑAME A HACER TU VOLUNTAD. Según la Escritura cuando el Señor mandó a Ananías a ministrar a Saulo de Tarso, le dijo: “ve, porque instrumento (vasija) escogido me es este”. Nosotros somos hijos de Dios con un poderoso plan creado por el Señor, y él mismo nos conduce en un proceso de maduración, y tiene como propósito principal formar la imagen de Cristo en cada uno de nosotros, y para este fin utilizará todas las herramientas necesarias para alcanzar su objetivo. Él es el alfarero y nosotros barro en sus manos poderosas y bondadosas.  

Jeremías 18:1-2 “Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras”  

Debemos destacar la obediencia del profeta. Lo primero que el Señor le encomienda a Jeremías es: “Levántate”, podemos aplicar éste término desde la parte física y también emocional. Tal vez estaba cansado o muy cómodo. Jeremías estaba emocionalmente afectado, ya que el pueblo hebreo estaba bajo la opresión de Babilonia, Israel estaba en una gran decadencia moral y  espiritual; fue además un tiempo de guerras y crisis, y Jeremías enfrenta la oposición y rechazo de sus hermanos, otros profetas y reyes.

Su mensaje fue de juicio, y lo más seguro es que esto había traído desaliento sobre el profeta, pero vemos que el Señor le dice: “Levántate”. En otras palabras sal de esa condición.     

El profeta decide rendir su razón para obedecer la revelación divina. En diversas ocasiones obedecer al Señor implica avanzar, aunque no entendamos lo que está ocurriendo, detrás de la obediencia están escondidos grandes hechos de Dios y múltiples bendiciones, como le ocurrió al profeta Elías cuando el Señor lo envió para ser alimentado por una viuda en Sarepta de Sidón (mujer que con su hijo estaban a punto de morir de hambre). Dios nos enseña varias cosas en éste pasaje:

a) El Señor conoce muy bien el escenario a donde nos lleva para enseñarnos (en éste caso le dijo a Jeremías: “vete a casa del alfarero”).

b) Obedecer nos hace caminara hacia la revelación y bendición del Señor (por eso le dijo: “allí te haré oír mis palabras”).

c) El sometimiento al Señor es vital para ser transformado por su poder, el texto de hoy nos sigue diciendo: “Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda”, Jeremías 18:3 (el profeta Jeremías “desciende”, probablemente la casa del profeta estaba en un lugar más alto y debe bajar; a veces “descender” no es agradable, pero sin duda alguna es necesario, es formación divina).

La casa del alfarero nos habla de aquel escenario dónde Dios trabaja en nuestro corazón, y allí Dios quiere que se desarrollen aquellas cosas fundamentales para ser instrumentos poderosos en sus manos, como son la obediencia, humildad y dependencia. Gracias Dios por lo que haces en nuestra vida. 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. (Dios enséñame a hacer tu voluntad).

Te invitamos a leer: "VICTORIA A PESAR DE TODO".